FORMAS DE DIAMANTE
La forma de un diamante define su silueta general y le da a cada piedra su personalidad distintiva. Desde los clásicos atemporales hasta las siluetas modernas, cada forma ofrece una expresión única de brillantez, elegancia y estilo.
Ronda
El clásico definitivo, célebre por su brillo, simetría y atractivo atemporal excepcionales.
Óvalo
Elegante y alargado, ofrece un hermoso brillo a la vez que crea una apariencia grácil y favorecedora.
Esmeralda
Sofisticado y refinado, con líneas limpias y facetas de talla escalonada que realzan la claridad y la profundidad.
Pera
Una combinación distintiva de formas redondas y marquesa, que crea una silueta elegante y romántica.
Cojín
Las esquinas suaves y redondeadas y las facetas brillantes le dan a esta forma un carácter romántico y atemporal.
Radiante
Una llamativa combinación de una elegante silueta rectangular y el brillo de los diamantes de talla brillante.
Princesa
Moderno y geométrico, con líneas definidas y brillo impresionante.
Marquesa
Dramáticos y alargados, diseñados para maximizar la presencia visual y crear una apariencia esbelta.
Asscher
Arquitectónico y sofisticado, presenta facetas de corte escalonado y un distintivo aspecto geométrico.
Corazón
Romántica y simbólica, una forma única diseñada para celebrar el amor en su expresión más reconocible.
FORMA VERSUS TALLA
La forma de un diamante define su contorno general, mientras que su talla determina la belleza con la que refleja la luz. Juntas, influyen en el estilo, el brillo y el aspecto general del diamante.